Nuestro objetivo

Salvar vidas en la vía es la premisa de cientos de organizaciones públicas y privadas que conocen de primera mano los costos en los que incurre un país donde no hay políticas sólidas que regulen la velocidad, no solo en las carreteras rurales, sino en el ámbito urbano y, sobre todo, en zonas residenciales.

 

Conduce a 50, vive al 100 recoge información técnica sobre la necesidad de un proyecto de ley sustentado bajo la política global Visión Cero, que propone la gestión de velocidad en las ciudades, con el fin de reducir las muertes por siniestros viales que son evitables.

 

Cada año, más de 1,2 millones de personas mueren en el mundo a causa de siniestros viales, y entre 20 y 50 millones padecen traumatismos no mortales, según datos de la Organización Mundial de la Salud. ¿La velocidad puede entonces convertirse en una “pandemia”?

 

Sin duda, es una problemática pública de salud silenciosa, pero, a la vista de todos, que cuenta con el antídoto más efectivo: frenar la velocidad, establecer límites adecuados e implementar planes pilotos que permitan sustentar la efectividad de estas políticas, de acuerdo a las recomendaciones internacionales.

 

Este proyecto trabajará por esa realidad en beneficio de todos, nuestra intención es construir sobre lo ya construido en materia de seguridad vial nacional. Este es un asunto de corresponsabilidad entre los diferentes entes territoriales y debe ser una prioridad para otros actores como las concesiones de las vías, industria automotriz y, por supuesto, una tarea que tiene en deuda el Estado.